Mi regla 80/20: Mi clave para encontrar paz en tres áreas de mi vida

                    

La regla del 80/20: Mi clave para encontrar paz en tres áreas de mi vida

¿Te ha pasado que te castigas por no haber comido "bien", por no haber cumplido con un objetivo o por haber reaccionado de una forma que no querías? A mí me pasaba todo el tiempo. Me exigía demasiado, me culpaba y me sentía una impostora en mi propio camino de bienestar. Hasta que descubrí una regla que me cambió la vida: la del 80/20.

Esta regla me ha ayudado a encontrar equilibrio y bienestar sin caer en la autocrítica excesiva. No es una justificación ni un "todo vale", sino una forma de ver el panorama completo y enfocarme en el progreso en lugar de la perfección.

¿Qué es la regla del 80/20?

Quizás hayas escuchado de la "Ley de Pareto", un principio que dice que el 80% de las consecuencias provienen del 20% de las causas, pero no tiene nada que ver con eso. O del concepto japonés Hará Hachi Bu, que recomienda dejar de comer cuando sientas tu estómago al 80% lleno, en lugar de seguir hasta la saciedad, obligando a tu cuerpo a desgastarse. Esta última, me hace mucho sentido y la empecé a implementar hace pocos años atrás y ha sido un gran esfuerzo, pues crecí con la creencia de que era mala educación dejar comida en el plato o que habías niños que no tenían que comer.

Ya pero lo que quiero comentar hoy no se trata de los conceptos que señalo previamente, sin embargo,  apliqué esta lógica o proporción a mi vida de otra manera: entendí que si el 80% de mis acciones están alineadas con lo que quiero lograr, no puedo dejar que el 20% en el que "fallo" me haga sentir que todo está perdido, abandonando mis objetivos, sintiéndome culpable y finalmente siendo muy dura conmigo. ¿Se entiende? 

Aquí te cuento cómo lo aplico en tres aspectos clave de mi vida, a ver si lo puedo dar entender mejor:

1. Alimentación sin culpa

Desde que cambié mi forma de alimentarme, me enfoco en nutrir mi cuerpo con alimentos de calidad a lo menos el 80% del tiempo. Pero si un día quiero disfrutar con una amiga o familiar comiendo un croissant con un café, lo hago sin culpa, porque sé que el resto de mis hábitos están alineados con mi bienestar.

Antes, si "fallaba" con una comida, sentía que todo mi esfuerzo se arruinaba y entre que sentía culpa al comer, no disfrutaba el momento y me cargaba con eso el resto del día.

 Ahora entiendo que una alimentación saludable no es perfecta, sino equilibrada.

2. Maternidad con compasión

Cuando me convertí en mamá, me exigía demasiado. Si alguna vez levantaba la voz o reaccionaba con menos paciencia de la que quería, me sentía una mala madre y era super culposa.

Lo anterior, hasta que en terapia entendí algo importante: si el 80% del tiempo estoy criando con amor, respeto y presencia, ¿por qué dejar que el 20% en el que me equivoco defina mi maternidad? Aprendí a ser más compasiva conmigo, a aceptar mis errores y a mejorar sin cargar con culpa innecesaria. Por su puesto, me hago cargo y hago lo más lindo que he aprendido con la maternidad que es REPARAR, lo cual me conecta de una forma muy especial con mi hijo, pues me ve humana y aprendemos juntos.

3. Movimiento (ejercicios) sin presión

Antes, si fallaba unos días en mi rutina de ejercicio, sentía que todo estaba perdido y abandonaba por completo. Hasta que un día hice seguimiento por un mes, y me di cuenta de que, en realidad, cumplía con mi rutina el 80% del tiempo y que eso era mejor que nada. Tan dura que era conmigo, pero me engañaba sola, porque finalmente abandonaba con creencias tales como “no sirvo para esto” y lo peor es que me lo creí por mucho tiempo.

Ahora veo el panorama completo y no dejo que una semana menos constante me haga dudar de mi compromiso con el movimiento. Sé que volveré a mi ritmo porque ya es parte de mi estilo de vida.

En definitiva, lo que quiero compartir contigo hoy es que, si tan sólo nos enfocáramos en el 80% de todo lo que haces bien, verás que ese 20% de fallas no define quién eres. Seriamos más compasivas y aplicaríamos autocuidado y bienestar de una forma más fluída.

¿Y si hoy decides tratarte con más compasión y celebrar tus avances en vez de castigarte por tus tropiezos?

Si te gustó este artículo, compártelo con alguien que necesite leer esto y sígueme en Instagram @bienestado para más contenido sobre bienestar y equilibrio.

 

 

Comentarios

Entradas populares